martes, 15 de diciembre de 2015

Los Kogui. Hermanos Mayores de la Humanidad.

Existe un grupo indígena en el norte de Colombia que es un remanente (no más de 2.000 personas) de una comunidad muy especial. Viven en la Sierra Nevada de Santa Marta, -único macizo montañoso que alcanza 5.775 metros de altura ubicado a la orilla del mar- . Basa sus creencias en una Gran Madre, figura creadora, que constituye la fuerza de la Naturaleza. Los Kogui consideran al planeta como un ser viviente.

Viven en bohíos en las alturas y en general no permiten el acceso a sus sitios de vivienda a los extraños. Son un ejemplo de conciencia planetaria, corrección, ética y respeto por el ambiente.

Su cosmogonía habla de que los antiguos hombres provienen de ellos, que son los Hermanos Mayores, mientras todos los demás son considerados Hermanos Menores. La diferencia entre los dos grupos es el conocimiento que sobre la naturaleza tienen los primeros. Desde esa perspectiva, aquellos son los encargados de cuidar y preservar el Mundo, velando para que el ciclo cósmico tenga un buen desarrollo, para que las enfermedades no destruyan la vida y que las cosechas sean buenas. 

Conciben el Mundo como dos pirámides sostenidas sobre una misma base. Internamente, lo conforman nueve submundos, cada uno con su propia Tierra y sus propios habitantes. Nuestro planeta está ubicado en el quinto piso. Hacia arriba los mundos están emparentados con la luz y hacia abajo están emparentados con la oscuridad.

La Sierra Nevada de Santa Marta, en cuyas elevaciones ellos habitan, es el Centro del Mundo, con un cuerpo donde los picos nevados representan la cabeza, las lagunas el corazón, los ríos y las quebradas las venas, el suelo los músculos y los pajonales el cabello. Así, toda la geografía de la Sierra es un espacio sagrado. 

Todos pertenecen a una casta sacerdotal, de los cuales el llamado "Mamo" es el intermediario entre las fuerzas celestiales y los hombres; su sabiduría y conocimiento permite el equilibrio entre las fuerzas. Existen varios Mamos simultáneamente, quienes se reunen para aconsejar a los demás y muchas veces se aislan como ermitaños para velar -en alguna forma que se asimilaría a la meditación con intención- por los inconcientes habitantes de la Tierra, que han olvidado las normas de convivencia y están acabando con la Naturaleza. Anuncian que el fin del mundo se acerca, pues nosotros no estamos interesados en proteger la Naturaleza y por lo tanto nos dirigimos hacia la autodestrucción.

Ellos preparan desde el nacimiento a sus sacerdotes,  para el mundo místico, en el que ellos actúan para ayudar a la Gran Madre a proteger la Tierra. Por medio de una profunda meditación y ofrendas simbólicas, se atribuyen la responsabilidad del balance de armonía y creatividad en el mundo. Se les respeta mucho también en las tierras bajas, donde los hermanos menores pensaban que la lluvia oportuna sobre los cultivos se debia agradecer a los buenos oficios de los mamos.

Los mamos reciben una formación especial. Algunos niños de corta edad son seleccionados para vivir en chozas al pie del glaciar y dentro de ellas son educados en los principios de veneración a las fuerzas naturales y formados por años sin ver el exterior hasta que cumplen 18 años. Entonces son sacados un día a la madrugada y observan un amanecer. A partir de ese día empiezan a aplicar su instrucción místico-religiosa fuera de las chozas y con el tiempo a su vez se convierten en instructores de otros jóvenes que les sucederán. (Wikipedia).

viernes, 11 de diciembre de 2015

El Nuevo Credo

¡Somos seres creadores!
Prácticamente todo lo que creemos se expresa en la realidad de una forma u otra.
 
El Nuevo Credo que debemos repetir al despertarnos y al acostarnos para imprimirlo en el subconsciente, es:

Creo que soy parte de una Humanidad
Megaconciente, Creativa, Diversa y Tolerante,
Coexistiendo placenteramente con una Naturaleza Biodiversa, 
Amable y Vital.

La fórmula anterior se basa en el siguiente análisis:

Por un lado, la conocida técnica de la PNL, Programación Neuro Lingüística, cuya enseñanza central es que nuestra psicología acepta sin chistar las cosas que nuestra boca expresa. Esto es: Si mi lenguaje habitual habla mal de mi salud, probablemente me mantendré inexplicablemente enfermo de una u otra dolencia. Si mi lenguaje es negativo o pesimista, con seguridad todo me saldrá mal. Incluso si denigro de toda una comunidad, esta se irá rápidamente a la quiebra moral o económica.. Lo que sea que yo acostumbre expresar, con la convicción de que es cierto. Por eso es tan importante hablar en positivo y con entusiasmo.

Esto en cuanto a las palabras. Segundo: Los pensamientos.
Hay muchas corrientes de filosofía actual que demuestran que nuestros pensamientos afectan directamente la realidad que vivimos. "Thought Become Things", dice Mike  Dooley y algo parecido promulga el libro El Secreto, que mediante varios maestros actuales muestra que lo afín atrae lo afín, con lo que los pensamientos negativos atraerían hechos negativos, etc...

Pero cuando se estudian las canalizaciones de Seth, se llega a un concepto más profundo: Cierto que los pensamientos y las palabras crean formas semejantes a ellos... Pero la explicación básica está más atrás. Ya lo hemos dicho antes: SON LAS CREENCIAS QUE ALIMENTAMOS Y MANTENEMOS LAS QUE DAN ORIGEN A LA REALIDAD QUE NOS RODEA.

OK. Entendido y asumido esto y deducida la necesidad de traer a nuestro control consciente nuestras creencias, pensamientos y palabras, paso a comprender que son muchas las creencias que deberíamos corregir para tener una experiencia agradable en esta vida. Tantas, que se hace una labor bastante ardua y que consume mucho tiempo y esfuerzo.

Así, en cambio de todo ese trabajo, cambiando la creencia fundamental podríamos ir más directamente al objetivo de mejorar nuestra existencia a nivel de Humanidad doliente y de Planeta deteriorado. Esto es, mediante un nuevo Credo que imprimamos en nuestro consciente mediante su comprensión y repetición frecuente. Un Credo del que se deriven todas las demás creencias fabricantes de experiencias a nivel personal y de grupo. Un Credo que al nacer en nuestra mente corrija automáticamente todas las creencias que han constituído barreras en nuestro desarrollo y en la apropiada y agradable convivencia con nuestros semejantes y nuestro entorno. Que las desaparezca de un tajo, por ser incompatibles con él.

Con esta creencia, voluntariamente aceptada en nuestro consciente -y consecuentemente, en nuestro subconsciente-, podremos corregir otras creencias que menoscababan nuestra autoestima y nuestra posición ante otros grupos raciales, étnicos, religiosos, políticos, económicos, entre otros.

Y con esta creencia adecuadamente sembrada en nuestra cabeza, dejaremos de maltratar el ambiente y a los animales y apreciaremos la diversidad, ésta incluso en la gente. Nos gustará lo diferente. Lo original. Seremos tolerantes y cordiales con todo lo que nos rodea. Apreciaremos el planeta y no le arrancaremos sus tesoros a punta de retroexcavadora. Disfrutaremos el agua y el aire puros. Enriqueceremos los suelos y de ellos sacaremos alimento natural y sano para nuestro disfrute y para que nuestra salud sea el resultado.

Así, -si vemos las ventajas de adoptar este Credo que tiene el potencial de trasformar a la Tierra y sus habitantes en un ecosistema amigable, hermoso y generador de abundancia y cultura-, en adelante todos nuestros pensamientos y palabras deberán encuadrarse en el propósito de esa creación consciente... Y toda acción tendrá que paulatinamente ajustarse a dicha creencia. Con lo que todo y todos saldremos ganando. 

No serán factibles ya actitudes de miedo, intolerancia, segregación, explotación, ni ningún tipo de ataque al Ser humano ni a la Naturaleza.

¡Este es  nuestro nuevo Credo!
No necesitamos más.

Con él volveremos al Paraíso Terrenal y estando allí decidiremos colectivamente qué más queremos experimentar:
  1. El retorno a la Quietud del nirvana en el gozo de la Unidad, -o si estamos de ánimo-,
  2. Explorar la vibración de algún nuevo mundo, tan interesante como éste. Con la ventaja de nuestra Conciencia Expandida, que no podrá volver a caer en la apariencia de la separación ni en la creación de experiencias caóticas ni desagradables.
¿Será buena idea?